jueves, 6 de diciembre de 2012

¿Autodestrucción Humana?

REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 01/12/2012
¿Dónde está la conciencia humana? ¿Por qué el ser humano ha llegado a situaciones límites de suicidio, asesinato o de la inconciencia e irracionalidad ante la frustración o el fracaso? ¿Qué pasó con los valores humanos en las generaciones de los menores de 30 años? ¿Han fracasado los padres de familia? ¿Ya no existe la familia como valor   y centro de la estructura social?
Éstas y otras interrogantes más, nos asaltan y nos llenan de estupor, por la constante y la forma en que se presentan.
Las estadísticas de muertes provocadas por violencia física es alta y sigue incrementándose aún más. Todos los días y a cualquier hora, somos testigos de sucesos reñidos con la moral, la paz y la tranquilidad; así como la constante violación del orden legal y el respeto a los demás. ¿Por qué? Pues, los noticieros siguen ofreciéndonos información de asesinatos, suicidios y toda clase de violencia. La sociedad en conjunto se ha vuelto insegura, inestable, y por ende sumamente peligrosa.
En éste contexto, tenemos que evaluar la raíz de la problemática para enmendar rumbos. ¡Darle solución!
Me parece que esta situación de violencia y de delito, nace de sólo dos cuestiones básicas, de las que se derivan otras. Éstas son: La crisis axiológica en todos los niveles sociales, y; la inercia de los estados nacionales por establecer políticas que contribuyan a las mejores condiciones vitales de sus habitantes.
Tratar de resolver estas dos cuestiones, exige establecer consensos y actuar con firmeza en la aplicación de normas que contribuyan al bien común. Consideramos que, hablar de consensos significa ponerse de acuerdo en lo más conveniente para una sociedad, con miras al orden, el bienestar y el futuro de sus miembros en los próximos 100 años. Esto, sin lugar a dudas, conlleva a prescindir del cálculo político, debido a que en muchas ocasiones el establecimiento de un orden social demanda la intervención de procedimientos autodisciplinarios, los que también pueden ser impopulares en el quehacer inmediato; pero, no es así, si se lo concibe a mediano y largo plazo.
Ahora bien, actuar con firmeza en la aplicación o ejecución de normas, trae consigo establecer un sistema autorregulador que contribuya al mejoramiento de la calidad humana.
¿Cómo podemos entender esto? Pondremos ejemplos que contribuyan a esclarecer lo dicho.
  1. La Crisis Axiológica.
    1. El Valor Familia. Ya no existe, porque se la ha favorecido y priorizado el principio “libertad”, transformándolo en LIBERTINAJE e IRRESPONSABILIDAD. Veamos, se estimula y hasta se promueve y protege la unión sexual bajo la careta de “educación sexual”. Esto, desde luego, sólo tiene basamento en el aspecto biológico y no así en el fundamento esencial que es el psicológico; de manera que, esa “orientación” se limita a dar información  de tratamiento anatómico fisiológico, dentro de la competencia médico-física; pero, que adolece de aspectos tales como personalidad, emociones, sentimientos, estados anímicos, etc., los que están dentro del orden psicológico y en casos críticos de tratamiento psiquiátrico. Este desequilibrio de atención a la que tienen derecho todas las personas, ha generado no solo el deterioro del valor familia, como base de toda sociedad, sino que a través de este menoscabo a la célula social, ha traído consigo,  la proliferación de uniones conyugales accidentales o coyunturales. Estas uniones, solo se fundan en la coincidencia carnal; pero, que no trasciende bajo los principios de perdurabilidad, aceptación, tolerancia, perseverancia y fidelidad, que supone aceptar el reto de afrontar las consecuencias de decidir fundar una familia bajo la responsabilidad legal y legítima de lo establecido por la normatividad vigente.
Por lo general, no se desea asumir el reto y el riesgo de fundar una familia, porque no se es capaz de ser tolerantes, de asumir una responsabilidad, de formar parte del orden y disciplina que  conlleva afrontar la educación de calidad para los hijos.
Es por ello, que frente a una desavenencia en la pareja, de inmediato huyen y dejan  a la deriva a los hijos, los que sin lugar a dudas no asumen ni afrontan sus opciones y prácticas, dejando entrever su inmadurez e irresponsabilidad como padres de familia.
    1. El Valor Solidaridad y Comunidad. Se perdió, dado que existe como prioridad el individualismo, que trae consigo el egoísmo. Observamos, al respecto, que el progreso actual a nivel científico y tecnológico es beneficioso porque ayuda en gran parte a la información y comunicación humana; pero, lo preocupante es, que genera un activismo procedimental individual, de manera que, en forma solitaria, los pobladores afrontan sus retos. Al hacerlo así, no confrontan sus aciertos o dificultades a la censura grupal o social. El hacerlo les ayudaría a superar toda adversidad. No hacerlo, por el contrario, desarrollo la intolerancia a la frustración y al fracaso. Esto al parecer es el generador reacciones extremas como el suicidio o el asesinato.
  1. La Inercia del Estado para establecer políticas que contribuyan a las mejores condiciones vitales de la población.
    1. Equilibrio Social. Observamos que existe un marcado acento discriminatorio. Aunque no se lo mencione, existen diferencias sociales por la tenencia o no de bienes materiales, por la procedencia o no de determinada región o zona del país, por la pigmentación o no de la piel, por el acceso o no a la formación académica, etc. Por otro lado, se tiene un desajuste de atención y presencia del Estado en zonas alejadas de La Capital, aún cuando en muchas ocasiones, los recursos naturales son extraídos de esas zonas alejadas; sin embargo, los beneficiados no son los pobladores de donde se extrajo dichos recursos naturales, sino los distritos o poblados donde se han establecido las “oficinas administrativas” de las empresas explotadoras de los recursos naturales mencionados; tal como ocurre con el Canon Minero.
    2. Presupuestos Inequitativos. Teóricamente sabemos que la principal prioridad de atención de una sociedad, ¡Son sus pobladores! Es un deber de la sociedad, ofrecer calidad de vida a sus pobladores, sin distinción alguna. Observamos en la realidad acciones que son contrarias a esa obligación y responsabilidad de la sociedad. Es frecuente, que los gobernantes, como administradores de turno, enfaticen en temas o asuntos que no contribuyen a la mejor atención humana de sus pobladores. Si evaluamos los presupuestos nacionales, ¿Propenden éstos a resolver los problemas nacionales? Nos damos cuenta que se prioriza determinados rubros, descuidándose lo verdaderamente esencial y prioritario, como el orden siguiente, a nuestro parecer: Trabajo, salud, educación, vivienda, seguridad. Si se siguiera en estricto el orden de ésta propuesta, se evitarían descuidos y desatenciones innecesarias.
Como podemos observar, las interrogantes iniciales nos impelen y hemos tratado de explicar sus raíces. Sin embargo, lo importante será su atención y solución: Esta situación exige como sociedad lo siguiente:
  1. El URGENTE reordenamiento de prioridades nacionales.
  2. Establecimiento de políticas de inversión y desarrollo con criterios más razonables y racionales que promuevan el equilibrio socioeconómico nacional.
  3. Interés prioritario, como política de Estado de atención en salud mental como obligación nacional.
  4. Replanteamiento en cuanto a políticas de educación, formación, información y orientación de carácter familiar y sexual para toda la población.
  5. Mejoramiento de la evaluación y calificación laboral con su correspondiente remuneración, acorde con el estándar internacional respectivo, como lo señalan los derechos humanos.
  6. Fortalecer en la formación académica, la prioridad axiológica en los educandos y estudiantes, a fin de garantizar la presencia estatal en ellos y a su vez exigir a los padres de familia su colaboración; de lo contrario son pasibles de ser despojados de la prole, ya que es deber del estado proteger a los menores, por ser elementos sustanciales de su sociedad.

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