jueves, 13 de febrero de 2014

Un Proyecto Nacional: PERÚ

REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 13/02/2014
Desarrollar una propuesta inteligente a nivel nacional supone tener ideas muy claras y propósitos bien definidos, de lo que se necesita en el Perú, sin ser extremadamente exigente, sino razonablemente sensato; sin embargo, requerimos realizar algunas apreciaciones a manera de sumatoria de lo que podría ser una solución integral para el país.
Hasta hoy, hemos sido testigos de que la población nacional no exige propuestas inteligentes e integrales a los partidos políticos, sino solamente reclama respuestas coyunturales, acordes a los vaivenes de lo que les interesa a determinados grupos económicos, los que para ello recurren a la prensa o a los medios de comunicación quienes son los encargados de herir mortalmente cualquier propuesta nacional, para hegemonizar sólo propuestas comerciales.
Me parece que debemos empezar a exigir a los partidos políticos y los candidatos a la representación nacional, que deben presentar propuestas inteligentes, procedimientos y estrategias que sean de interés nacional, y son las que sí están en capacidad de realizar, en favor del país y no sólo en el interés de presentar proyectos de tipo personal o de grupo al que representa.
Frente a lo arriba señalado, nos parece urgente que se establezcan respuestas según sea el caso, en el corto, mediano o largo plazo de lo siguiente:
  1. La reducción de la tasa de pobreza en un 50% de lo que actualmente existe.
  2. Reducir sistemáticamente el gasto público de los programas asistenciales en un 50% cada quinquenio.
  3. Elevar la tasa de la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada en un 80% en los próximos cinco (05) años.
  4. Incrementar el gasto en obras públicas en un 65%, sobre todo en redes de vías de penetración.
  5. Reorganizar y reestructurar los proyectos de inversión tendientes a consolidar la coherencia y consistencia del equilibrio económico nacional: Producción – Exportación – Importación.
  6. Incrementar los incentivos a la agroindustria para desarrollar e incrementar el valor de la producción nacional en un 50%.
  7. Incremento de la frontera agrícola efectiva en un 70% cada decenio.
  8. Forestar los cerros y laderas de tierras eriazas próximos a los valles y cuencas en un 65% cada decenio.
  9. Reforestar en un 75% cada decenio, la depredación de valles y áreas naturales en la ceja de selva.
  10. Incremento de las exportaciones no tradicionales en un 40% por quinquenio.
  11. Disminuir sustantivamente la tasa real de analfabetismo en un 90%.
  12. Disminuir los índices de des-escolaridad en un 80%.
  13. Reorganizar y replantear los organismos y sistemas deportivos y culturales para incrementar la capacidad de la práctica de actividades deportivas y recreativas entre los diferentes grupos etáreos de manera obligatoria en un 65% cada quinquenio.
  14. Desarrollar e incrementar las disciplinas y actividades artísticas como medio de sublimación y consolidación del desarrollo personal de la población en un 75% cada decenio.
  15. Incrementar la atención en salud física gratuita en un 80% y en salud mental en un 50% cada quinquenio.
  16. Promover la seguridad social y previsional en un 100%.
  17. Incremento de la capacidad en investigación científica y desarrollo de proyectos creativos de innovación tecnológica y nuclear en un 65% cada decenio.
  18. Incremento en atención y acceso a la información informática al 100% a nivel nacional cada quinquenio.
  19. Decrecer el índice de mecanismos y procedimientos proclives a corrupción en un 70% sistemáticamente cada quinquenio.
  20. Incrementar la atención a la familia como célula social en un 100% cada decenio, a fin de asegurar la formación integral de la prole en desmedro de la desadaptación social.
  21. Reducir la tasa de inseguridad ciudadana en un 80% cada quinquenio.
Lo que estamos planteando son respuestas razonables a este reto que le ponemos delante a todas las organizaciones políticas, sean locales, regionales o nacionales, de manera que no se pueden ir por la tangente. La población necesita respuestas sólidas, concretas, razonables y prácticas. La demagogia no responde al hambre, la desocupación, la falta de educación de calidad, de salud óptima y a todos los problemas de la sociedad peruana.
Otro reto importante es el aprovechamiento transitorio y coyuntural de la producción natural nacional como la minería y las fuentes energéticas, sean el soporte básico de una economía no sólo exportadora de producción de recursos naturales, sino que, para la consolidación de una producción con valor agregado, que sea capaz de capitalizar la producción industrial nacional, hasta hacerla sólida y competitiva en el mercado internacional.