REFLEXIONES
Carlos
A. Soto Vásquez 18//02/2013
Nuevamente estamos ad portas del
inicio del año escolar. Las angustias y pesares de los padres de familia, es
tan usual, que a pesar de saber que cada año tienen que enfrentar esta situación,
¡NO APRENDEN A MANEJARLA! Cuando los asaltan estas angustias, esperan que el
gobierno central los ayude y los socorra. En unos casos, es razonable, pero en
otros, resulta vergonzoso y hasta irresponsable ayudarles.
Hace mes y medio atrás, la mayor parte
de los pobladores, andaban como locos haciendo gala de su buena fortuna.
Buscando el regalo por la Navidad
y el Año Nuevo; sea por la cena pascual, por la fiesta u otra distracción o
celebración. Hasta viajes por el feriado largo. Todos los ahorros anuales, los
beneficios y participación de utilidades y finalmente la gratificación se
extinguieron en unas pocas horas o unos pocos días.
Esa es una constante del poblador
peruano. No mide las consecuencias de sus actos y de las grandes
responsabilidades que debe y tiene que afrontar. Por lo general, cuando está
ahorcándose, al borde del colapso o de la muerte, recién se acuerda de Dios o
del gobierno de turno, para que les den la mano. El problema de afrontar los
gastos escolares, son la causa de las angustias de los padres de familia.
Hoy en día se busca el crédito
financiero, para resolver el problema de los gastos ocasionados por el conjunto
de compras de útiles escolares, matrícula, pensión y otros que son de por sí un verdadero dolor de cabeza y
de bolsillo. Pero con el crédito, ¡Agrava su situación financiera!
Otra problemática, es la generada por
los colegios, del nivel que sea. Estas entidades presentan listas interminables
de útiles escolares, uniformes, mochilas, poncheras, etc. A esto hay que agregar
la silenciosa y cómplice “cuota” que las APAFAS imponen a las matrículas en los
colegios públicos.
Por otro lado, en los colegios
privados, les aplican el derecho de matrícula y las pensiones adelantadas. Como
vemos, se trata de una tortura de tipo inquisitorial al más puro estilo
medieval, para los padres de familia.
Además, tenemos el martirio, presión,
coacción y atosigamiento que sufren los estudiantes. En todos los niveles
educativos, bajo la consigna indolente que impera por el Sistema Educativo vigente, se maltrata
el proceso educativo, que lejos de ser un proceso alentador, motivador,
formativo que propicie la asimilación de contenidos e información para su
futuro de los formandos, termina por ser un proceso espinoso, agotador y
maltratador.
Mi reflexión, se basa en el análisis
de logros alcanzados en cuanto a lecto-escritura en el Distrito de Carabayllo. En
este distrito, según información registrada hasta el 2010 en la
UGEL N º 04, aproximadamente el 65% de los estudiantes
son matriculados en colegios privados. La diferencia está en colegios públicos.
Hace 20 años atrás, ese porcentaje era
lo contrario. Entonces los colegios públicos albergaban al 80% de la población
educativa.
¿Qué paso? Con el “boom” del
desarrollo de la industria de la construcción, liderada por el Banco de Crédito
del Perú, a través de su inmobiliaria,
Inversiones Centenario, urbanizó tantos terrenos agrícolas, que con la
complicidad de los alcaldes entre 1995 y el 2012, se ha incrementado el casco
urbano, cediendo el paso al bosque de cemento, depredando al Valle Chillón de
sus terrenos agrícolas próximos a la urbe limeña. Estas nuevas
urbanizaciones, tales como Santo Domingo
que cuenta hasta con 16 etapas, ha lotizado dichos terrenos dirigido a la
población de recursos económicos intermedios-bajos. La mayor parte de ésta
población, tiene ingresos económicos razonables, cuya estandarización económica
les ha permitido recurrir a la educación privada para sus hijos.
Hoy en día existen, 7 colegios
privados de cada 10 en el distrito, en
mención. Todos estos colegios privados, se han enfrascado en una competencia
leonina y desleal, utilizando el argumento publicitario para captar la
población educativa, no sólo del distrito de Carabayllo, sino también la de los
distritos más cercanos. Sus mensajes subliminales son: “Somos un Colegio
Pre-Universitario”, “NN, Ingresante a la
UNMSM – 2013 en el 1er. Puesto en la Especialidad X ”. Esa es
su fórmula para atraer a estudiantes y Padres de Familia.
La candidez de los padres de familia
se manifiesta, en que creen que sus hijos como se merecen lo mejor, lo que
ellos (padres) no tuvieron, ¡Los Matriculan! Luego se someten a los rigores y
exigencias de estas instituciones que en muchos casos están muy lejos de
ofrecer una educación de calidad.
Veamos, los educandos desde que
ingresan a estos colegios privados van a
formar parte de las exigencias del “Instructor A”, en la “Materia X”.
Pues, este ingenioso investigador en pedagogía y ciencias educativas, con
“Maestría y Doctorado en la Universidad Z ”,
empieza por asignarle lecciones en base a los Cuestionarios desarrollados
de los Exámenes de Admisión de las
universidades Nacionales, adaptadas al grado de estudios de los educandos, que
va desde el 1er. Grado hasta el 6to. de Primaria y desde el 1er. hasta el 5to.
Año de Secundaria.
Para complementar el riguroso y
exigente “Nivel Académico” del colegio, los educandos desde el 4to Grado de primaria y todos los años de
Secundaria, van siendo seleccionados para ser parte de los Círculos de Estudios.
Están obligados todos a participar en el grupo asignado.
Estos estudiantes para no quedar
avergonzados delante de sus compañeros, asumen esa exigencia como parte de sus
vidas. Así tememos que la hora de ingreso esa las 7.30 hrs., y la hora de salida es a las 14.00 hrs. Reingresando a las
16.00hrs. para su círculo de estudios, hasta las 19.00 hrs. Van a sus casas
para completar sus tareas, ejercicios o trabajos prácticos. Son los días
sábados que continúa la exigencia y van a sus círculos de estudios desde las 8.00 hrs. hasta las
13.00 hrs.
¡Qué buen colegio! Es la afirmación de
los padres de familia, “mi hijo es un genio”. En total se pasan aproximadamente
de 9 a 10
horas en el colegio. ¿Cuándo tienen vida y atención familiar? ¡NUNCA! Todo está
relacionado con el, ¡Éxito! ¡El logro del ingreso a la universidad!
Los niños y adolescentes, no tienen un
desarrollo cronológico acorde con el Desarrollo Humano. Son tratados como
grabadoras y automatizados para el ingreso a las universidades. Pero, ¿Alcanzó
el nivel de persona de calidad? ¡Difícil! Los valores, el nivel y criterio de
análisis, la selección, la distinción y discernimiento entre lo conveniente o
no, son elementos escasos en su formación.
Los promotores de los colegios
privados, consideran que su prestigio se fundamenta en el mayor número de
ingresantes a las universidades. Sólo se trata de ingreso económico para ellos.
Cabe, entonces, hacerse una pregunta
simple, ¿Cuántos ex-alumnos de sus colegios han egresado como profesionales y
tienen calidad de vida como personas? De lo observado, se estima que
aproximadamente el 15% de los egresados de estos colegios, culminan sus
estudios universitarios; pero, de estos, sólo la tercera parte se gradúa. La
mayor parte ingresa tempranamente a trabajar, porque no aprendió a relacionarse
bien con sus pares.
Asimismo, sus relaciones
interpersonales con el sexo opuesto no lo canalizan adecuadamente; de manera
que tempranamente se hacen de una paternidad o maternidad no deseada, que trae
las consecuencias conocidas: abandono de los estudios y la formación de un
hogar no planificado. Sus éxitos y triunfos, se quedaron en buenas intenciones.
A los padres de familia, les invito a
que reflexionen, a partir de, ¿Quieren y aman a sus hijos? ¿Cuál es el porvenir
que desean para ellos? ¿Cuándo les ofrecen su tiempo y dedicación para
dialogar, inculcarles valores y atenderlos en sus necesidades emocionales y
morales?
Para responder estas interrogantes,
les sugiero que evalúen los colegios por la
solvencia moral y la formación integral de sus hijos. No tanto por la
infraestructura, equipos y otros elementos. La educación, supone un proceso que
permite el desarrollo del educando, acorde con el desarrollo armónico humano;
que sea capaz de agotar vivencialmente todas las etapas vitales.
No se trata, entonces, de tener
triunfadores y exitosos, hombres y mujeres con un alto grado de depresión, que
luego hace de ellos, ¡Hombres y mujeres frustrados!
No queremos que estos
nuevos ciudadanos, ¡Sean frustrados!
