martes, 6 de diciembre de 2011

NO SOY CÓMPLICE

Ante tanto barullo expresado por individuos que han asumido la responsabilidad de dirigir los destinos de toda una sociedad, de grandes grupos humanos, de toda una nación. Me quedo enmudecido, ante el descaro de pretender seguir con el aprovechamiento de la ignorancia, de la falta de información, de la escasa preparación que tienen las mayorías; sobre todo los más pobres, los que han ofrecido e hipotecado a sus descendientes para que los “García”, los “Toledo”, los “Fujimori”, los “Castañeda”, los “Belaúnde”, los “Del Castillo”, los “Comepollo”, los “roba energía”, los “roba cable”, los “de los faenones”, los “tránsfugas”, los “socios del Doc”; en suma, todos los que en los últimos treinta años se han aprovechado y vivido a costa del erario nacional y no han promovido seriamente un desarrollo integral del país.
Todos esos personajes que asumieron un cargo por elección nacional, regional o municipal que han traicionado al pueblo peruano, NO MERECEN ninguna atención. Se merecen más bien el rechazo completo de todo el pueblo peruano, porque son ZÁNGANOS, FELIPILLOS, son la escoria humana vestida de saco y corbata.
Viven a costa del Estado, se aprovechan de los recursos del mismo y negocian los recursos naturales del país, regalándolos a la mejor tajada coimera que les favorezca. En ese contexto, me siento francamente desmoralizado, amordazado, maniatado, asqueado de tanta injusticia.
No he sido, soy o seré cómplice de:
- actos de corrupción. Considerando que existen muchas modalidades y formas establecidas y que forman parte de toda una estructura paralela al Estado Peruano, es lo que reconoce como la ESTRUCTURA NACIONAL DE CORRUPCIÓN (ENC), cuyos integrantes en su gran mayoría son funcionarios públicos enquistados en la administración pública, quienes son los que impiden el desarrollo nacional, por unas monedas como Judas Iscariote. Son gente que pasa de generación en generación ocupando sus cargos o ingresando en el sector público por la “recomendación del doctor chantada”, por el “pago de favores sexuales” en la mayoría de los casos, por “la compensación por la atención brindada, en un sobre cerrado o por el primer sueldo”. Todos estos elementos nos indican la podredumbre y la traición a la confianza de todo el pueblo peruano, para que cumplan con administrar correctamente y bien los recursos del Estado. Por eso, NO SOY CÓMPLICE DE TODOS ESTOS INDIVIDUOS REPUDIABLES que no merecen ninguna consideración sino el despido masivo y destinarlos a trabajos forzados hasta devolver todo el mal uso de los recursos nacionales.
- actos inmorales. Como es el caso de los recientes hechos del gobierno de García: Los “faenones” que se han conocido en relación los lotes petroleros, más conocidos como “El Caso de los Petroaudios”. Esa situación no es novedosa, que se han revelado por el uso actualmente de la tecnología y se han dado a conocer a la colectividad, es una cuestión; pero, otra es, que los que revelan esos actos lo hacen porque de un lado no recibieron su “tajada”, y muy, pero muy escasas ocasiones se deben a la honestidad de los funcionarios, como es el caso de la denuncia del Gral. Arteta (a) “parcial”, quien su denuncia se fundamenta a todas luces por una acto de venganza o resentimiento, que por más que lo disfrace con “carita de yo no fui”, pero que su práctica en el cuerpo policial, ha sido todo lo contrario, aunque Rosa María Palacios, lo defienda. Asimismo, en la Administración Pública, para nadie es un secreto que, si se desea obtener un derecho, se tiene que recurrir a la coima, porque los funcionarios no agilizan un trámite si no reciben “alguito” del interesado. Esa es la cruda realidad. Entonces, ¿puede existir honestidad en ése contexto? Por otro lado, ¿A qué se debe entonces la demora de expedientes, aún cuando por Ley de Simplificación Administrativa eso no debía ocurrir? ¿Cómo explican entonces los Toledo el consumo de licor durante su gestión; los Castañeda el sobre costo de las obras que han comprometido el incremento de la Deuda Externa y los ”arreglitos” en el Poder Judicial, para ser exonerado de la denuncia ante ese fuero; los Del Castillo acerca los faenones, en donde se vio involucrado su gestión como Primer Ministro; los García acerca de ¿La plata llega sola? Esto entre muchísimas situaciones conocidas. Y ¿Qué de las desconocidas u ocultas?
- actos delictivos. Que son el común denominador en todos los estratos, castas, estamentos de la sociedad peruana. Podemos citar algunos ejemplos. Así tenemos, el incumplimiento de horarios de trabajo o actividad laboral, por parte de los obreros, empleados; sean del sector público o del privado. También tenemos, la sustracción sistemática del combustible asignado a las fuerzas policiales, para la defensa y control interno del país, por parte de malos efectivos de la policía nacional. Además, tenemos los operativos policiales, en donde se extorsiona a los ciudadanos, para no acusarlos de delitos que no han cometido, debido a las pericias policiales en “sembrar” armas, ketes u otros. De igual manera, la sustracción sistemática de material farmacéutico de los hospitales o centros de salud, por parte del personal que labora en éstos, para comercializarlos fuera. Se tiene, también, la deformación “legal” de lo que ordena la Ley, por parte de los asesores legales, de los organismos públicos, para evitar el cumplimiento de la legalidad, a fin de favorecer, a sus “preferidos” o los que les otorgan sus “beneficios” personales, por el “apoyo”. Los asaltos, robos, atracos y otros, que cometen cotidianamente la escoria de la sociedad, poniendo a sobresaltos al pueblo. Los asesinatos y homicidios que constantemente han llenado de titulares los periodicuchos del país. La actitud delincuencial que tiene el periodismo nacional, cuando emite opinión y comentarios que a todas luces demuestran su identificación con el grupo de poder que los ha contratado, perjudicando a los ciudadanos peruanos, sino también a la misma libertad de expresión, porque gracias a ellos, se llega a situaciones extremas, como las que vemos en otras sociedades. ¿Esta es la sociedad que hemos elegido y protegemos democráticamente?
- actos de violación. Son muchos. Tenemos la violación de los derechos humanos, el que en conjunto cada día se viola sistemáticamente y de manera “natural” por todos, en mayor o menor dimensión, ¡Pero, se hace! Tenemos, que el Estado Peruano, es el primer violador de los derechos humanos, dirigido y conducido por sus administradores de turno, como son sus gobernantes y autoridades. El Estado, no asegura el derecho al trabajo, a todos o por lo menos la mayoría de la población económicamente activa; pues como en el caso de “los acciopopulistas” socios de “los pepecistas”, “los fujimori”, que optaron por la recesión y no generaron una medida más inteligente, sólo para hacerle caso a la fracasada política económica del Fondo Monetario Internacional, que ha llevado al descalabro financiero de las economías “más modernas y desarrolladas”. También se violan los derechos humanos, cuando no se tiene la atención médica de calidad, a través de un sistema de seguridad nacional, extensivo a todos los peruanos, por el hecho de ser ciudadanos peruanos, y no solo por la aportación que permita, el valor agregado a su sistema de seguridad médico personal de cada ciudadano. Se violan los derechos humanos, cuando se impide el libre ejercicio de su libertad de expresión, de prensa, de información al otorgársele autorización a publicaciones, semanarios, uso del espectro radiomagnético y telemagnético, a grupos de poder económico, para manipular las conciencias e inteligencias de la población peruana. Se violan los derechos humanos, cuando en las unidades de servicio público, se observa la adulteración y adaptaciones que se han hecho en dichas unidades, en sus asientos, sistemas de seguridad, se imponen ruidos molestos, no se usa adecuadamente los cinturones de seguridad, etc. Se violan los derechos humanos, cuando sin ningún control de calidad se ponen al mercado una serie de productos de uso doméstico que no contienen el peso señalado, el empaque adecuado, la información de los elementos componentes, el uso y los riesgos posibles, como en el caso de los aerosoles.

Si tenemos situaciones como estas, ¡NO SOY CÓMPLICE!

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